miércoles, 14 de septiembre de 2016

el callejón

¿Lo sientes? ¿Sientes ese nudo en el estómago, esa opresión en el pecho? ¿Sientes todo el dolor que se encuentra depositado en tus venas, viajando a gran velocidad con tu sangre como si fuera una sustancia más, como si formara parte natural de ti?

Siéntelo, analízalo, asúmelo. Siente el dolor, la angustia, el pesar.

Te ha dado un golpe la vida, sí es doloroso, inesperado, duro, angustioso, no sabes que hacer. Empiezas a entender la expresión de "estar en un callejón sin salida"; te das cuenta de lo que es estar en ese callejón, frío, húmedo y oscuro...muy oscuro.

Ahora bien, después de ser consciente de todo tu dolor, tu inseguridad, tus miedos, tu desesperanza, la opresion en el pecho y el nudo. Ahora que sientes en tus pies desnudos el frío del asfalto frío y húmedo de aquel callejón oscuro y sin salida. Es entonces, después de encontrarte totalmente perdida y abandonada, cuando nace algo de ti. Aparece de repente, sin avisar, de una manera titubeante al principio pero después de una manera concisa y clara. Fuerte y nítida. Es ese instinto de supervivencia, las ganas de salir del callejón, porque sabes que una vez salgas esa opresión y ese nudo se acabarán y estás deseando acabar con esa tortura.
Así que, giras tu cabeza y a la par hondea tu cabella y termina sobre tus hombros, respiras de manera entrecortada y te cuesta, te cuesta mucho, no sólo por el nudo en la garganta sino por tu ansiedad por encontrar una salida. Buscas, buscas por todas partes, miras a tu alrededor buscando cualquier hueco, cualquier abismo de luz por el que meterte y escapar de allí. Te acercas a una de las paredes, y con tus manos tocas cuidadosamente cada centímetro del muro, sientes la piedra, dura y fría, pero no te pasa por alto que con el contacto con tu piel, la piedra empieza a cambiar, la humedad va desapareciendo como si se hubiera posado sobre el muro un sol brillante y abrasador. Además, el frío de la piedra va menguando, y empieza a adquirir una temperatura más suave. Pero nada, ni rastro del ansiado hueco por el que salir.
Te giras a la otra pared y empiezas a tocar, tocar por todos lados y de repente, notas como puedes apreciar mejor con tus ojos la textura de la piedra, y te das cuenta de que ha aparecido una farola a la entrada del callejón, esa entrada a la que no puedes volver, esa farola no estaba antes, lo sabes y sonríes en tu interior y lo agradeces, se lo agradeces a la persona que te haya mandado esa farola... o a las personas.
Con la ayuda de la farola sigues buscando en la pared de piedra, y de repente lo encuentras, encuentras ese hueco tan ansiado, esa salida que tanto has buscado. Te inclinas y te introduces dentro. Esta oscuro, pero es una oscuridad distinta a la del callejón, la oscuridad del callejón era fría y distante, ésta no, no es cercana, pero tampoco distante. Comienzas a andar por el deseado hueco a cuatro patas porque es demasiado pequeño para que te pongas de pie, es además, incómodo y las paredes del túnel te arañan las manos y las piernas, y comienzan a salir heridas, heridas que sangran. Por fin ves que al final del hueco que tanto has buscado hay una salida, más o menos iluminada, sales y te encuentras con una calle principal, acumulada, llena de gente, tiendas, luces de las farolas, de las tiendas, los restaurantes, los bares, las discotecas. Y ves a la gente de tu alrededor como tú, descalza, con rasguños por el cuerpo y caminando, de un lado para otro sin seguir ningún orden establecidos. Notas que las heridas te escuencen un poco, y miras tus brazos y tus piernas, ves las heridas y tienes el presentimiento de que van a curarse. Y como todas las personas de la calle comienzas de nuevo a andar, como ellos, hacia el camino que has elegido.
Comienzas a andar y sonríes por dentro, "así que ésto era madurar".

viernes, 16 de octubre de 2015

Me gusta montarme en los autobuses. Es una manera mirar la ciudad mientras paseas por un vehículo. También me gusta observar a las personas del autobús, me gusta imaginarme como son, cuales son sus aspiraciones, como es su vida, si tienen hijos, maridos, esposas, novios, novias, si son personas solitarias, si vienen de trabajar, de estudiar, o de tomar algo. Me gusta estar con esas personas en el autobús, me siento acompañada, como si, a pesar de no hablar con ellas, como si a pesar de que no conozcan mi nombre, estuviesen conmigo. Me siento parte de algo, una más.

Me gusta el sonido del mar, y su olor. Me gusta quedarme parada en la orilla mientras observo la inmensidad del mar, su poder, y la paz. Siento paz. Siento que todo es minúsculo, menos el mar, como si fuera un gran dios que está ahí, y me deja quedarme al lado suya, pero nunca termino de forma parte completamente de ese mar, simplemente me dejar estar ahí, quieta, y el mar está ahí soberbio, distante y cercano al mismo tiempo, pacífico pero fuerte.

Me gusta la brisa de las mañanas. La libertad y la paz que me otorga. Me hace recordar a mi infancia y cuando iba al cine por la mañana con mi padre, o cuando iba al parque a darle de comer a los patos. Me gusta esa sensación fresca sobre mi piel, es única. De fondo se escuchan los pájaros. Me hace sentir bien, feliz, tranquila. Hay paz, sólo paz.

Me gusta ir al cine. Más allá de la película en sí, me gusta estar en la sala llena de gente, rodeada de personas que van a ver la misma película que yo. Me siento acompañada, unida a un grupo, viviendo una misma experiencia, la de ser espectador de esa película. La oscuridad de la sala, el silencio, la comodidad del asiento. La sensación del cine me gusta, pero más me gustaría que hubiera cinco minutos después de terminar la película en los que todos nos quedáramos sentados, durante cinco minutos, para que pudiera disfrutar de esos cinco minutos de paz, de oscuridad.


jueves, 28 de mayo de 2015

"Eso es crecer"

Aún recuerdo el olor de las tortitas de mi abuela, las sabanas sobre mi piel los sábados por la mañana, la ilusión de llegar a casa y ver mis dibujos animados, aún recuerdo la ilusión en mi interior y el deseo de que todo va a salir y la sensación de que va a salir bien, aún recuerdo la felicidad, la tranquilidad, la paz, los pequeños problemas, insignificantes y los veo con los de ahora, aún recuerdo ese pensamiento de que mis padre lo sabían todo y podían arreglarlo todo, que mis errores no eran importantes, recuerdo aún esa sensación de libertad y de que me iba a comer el mundo. Recuerdo creer que no había malas personas, que todo estaba marcado en mi vida e iba a tener el recorrido adecuado. Aún recuerdo la ilusión a las 2 de la tarde los Martes y los Jueves, porque sabía mi madre me recogía del colegio, los flanes que me comía a la salida del colegio en verano, las ensaladas de mi abuela que compartía con mi prima, la sandía que ella nos partía y nosotros nos comíamos, aún recuerdo las novelas del canal nacional. Los días lluvia en los que estaba todo el rato leyendo historias de amor que creía que de algún podrían llegar a mi vida. Aún recuerdo "la llegada al cole" y los días en los que mi madre me llevaba de compras para comprarme el chándal, siempre de color rosa, y la ropa de invierno. Recuerdo cuando mi padre me llevaba cada sábado por la mañana a darle de comer a los patos, y mi madre me preparaba el pan duro para ellos, recuerdo cada sesión de las 12 en las que mi padre me llevaba a ver una película de dibujos, recuerdo las risas de mi madre viendo Shin Chan, y los videojuegos que me compraba mi padre, Aún recuerdo los regalos de reyes, esa muñeca de la Barbie cada 6 de enero, las películas de la Barbie y las horas que me podía pasar viendo. Todavía recuerdo la ilusión por un estreno de una película de Doraemon. Recuerdo el primer ordenador que me trajo mi tío, las coletas mal hechas de mi madre, y el exceso de agua que mi padre me ponía en el pelo. Aún recuerdo los días en los que mi abuela nos recogía a mi prima y a mí del cole. Recuerdo ir con mis padres a la plaza para comprar pescado, recuerdo jugar a las casitas y a los profesores en el recreo, recuerdo jugar "al matar", recuerdo jugar a la comba en el patio de mi abuela con mis prima, recuerdo los paseos con mi madre, recuerdo los ojos mi primo y sus bromas, recuerdo aún su imagen clavada en mi mente de él con la equipación de fútbol, recuerdo los partidos en el campo del Betis con mi padre, mi tío y mis primos. Aún recuerdo la cenas de navidad, los petardos que tírábamos mis primos y yo siempre vigilados por mis tíos y mi padre, recuerdo que odiaba el mazapán y ahora me encanta. Pero también han cambiado muchas cosas además del gusto por el mazapán, recuerdo que creía que podía cambiar el mundo, recuerdo que creía que algún día dejaría de existir la pobreza, recuerdo el azúcar que me ponían el borde del vaso cuando bebía un licor sin alcohol. Recuerdo cuando el Betis ganó la Copa del Rey, la felicidad de mis padres, de mis tíos y de mi primo. Recuerdo aún, las charlas con la amiga de mi abuela, charlas en las que ella me contaba su vida y sus vivencias en Guerra Civil y en el franquismo. Recuerdo los dibujitos de por la noche, y las peleas con mi hermano. Recuerdo los días de teatro y de fin de curso en el colegio.

Creo que ese ha sido el problema, que aún recuerde como si fuera ayer todos y cada uno de los momentos de mi infancia y mi adolescencia. Que no sea capaz de cortar del todo el cordón umbilical que me une a esos recuerdos. Con el tiempo, con los años, todos esos recuerdos se quedan en eso, recuerdos, dejan de sucederse, no forman parte ya de tu vida, acaban, y cuando los echas de menos, te dices a ti mismo, vale, estoy creciendo. Era tan fácil ser niño que lo echo de menos, no soy valiente, no soy fuerte, no soy importante, ni soy especial, No tengo ninguna fuerza interior ni capacidad especial, pero durante mi infancia yo era la reina mi mundo y era tan feliz que ahora me duele. Quien volviera a esos años, quiera volviera a esa eterna felicidad, quien volviera a soñar de esa manera. Yo volvería sin pensarlo dos veces, porque no hay ser más feliz que el ignorante, y ese la mayoría de las veces es el que no ha crecido.



sábado, 7 de febrero de 2015

Soy de titanio.


Tiempo, eres el ganador de la carrera.

Llega un momento en el que te paras, quieta, calmada, ausente. Te pones a pensar. A analizar. Analizas tu vida y todo lo que hay a tu alrededor. Lo más cercano, lo más lejano, lo que te afecta directamente y lo que no. Te pones a pensar en el tiempo. Como han cambiado las cosas, parece que fue ayer cuando estabas en una situación y ahora te encuentras en otra situada a 180 grados de la anterior. Te das cuenta de que las generaciones futuras van a vivir lo que tu viviste, van a crecer, tomar esas experiencias, van a disfrutar de lo que tu disfrutaste. Tu vas en un punto de la carrera y has dejado atrás otro, pero en ese punto se encuentran muchas personas, muchísimas. Es parte de la vida, un proceso largo y a la vez corto, continuo y a la vez estático. Pequeños cambios, pequeños matices que hacen la carrera más interesante y que esté cambiando poco a poco. Pero después de unos metros te giras y te das cuenta de que la magnitud de los cambios una vez se han acumulado es muy amplia y ocupa una gran parte de tu corazón. También está el miedo, no puedes evitar sentir miedo, angustia. No sabes cual es el camino exacto de esta carrera, adonde te va a llevar el siguiente paso o cual será el próximo cambio. Miedo, frustración por ese tiempo que se te escapa de las manos y no eres capaz de alcanzar. Y es que, es cierto, no se puede alcanzar al tiempo, no lo intentes, no lo conseguirás, juega con ventaja. Sólo puedes intentar que cada paso de la carrera sea importante, significativo, que deje huella en los demás y en ti, disfruta de la carrera, hazla especial, diferente, única. Mira desde perspectiva con ilusión a aquellas personas que van detrás de ti, que las falta algunos kilómetros para experimentar lo que has experimentado. Y por último, utiliza calzado cómodo en la carrera, porque suficiente pesos tendrás para ponerte tú mismo más.


Imagen encontrada en tumblr


La primera brisa de la mañana de un sábado; el cielo azul  a mediados de agosto; el olor a tierra húmeda después de mañana de lluvia; la primera canción que suena cuando te pones los cascos; la sensación de la hierva fresca y verde bajo tus pies desnudos; una caricia; una abrazo sincero; cuando te abraza por la espalda; la sonrisa de mi madre; los besos de mi abuela; los abrazos de mi prima pequeña; el olor a libro nuevo; la ilusión; la relajación; la tranquilidad de la montaña; el olor del pelo de mi amiga; las bromas de mi amigo; el sabor a chocolate en mi boca; el olor a ropa limpia; la calidad de mis sabanas; la comodidad de mi almohada; el sentimiento de protección; la sonrisa cálida de alguien a quien no conoces; la humildad; la humanidad; el esfuerzo y su recompensa; la justicia; el olor a comida cuando estás hambriento; tu manta de cuando eras pequeño; el sonido de la lluvia; un rayo de sol cálido un día de invierno; el olor a buñuelos al pasar por la calle; las luces de Navidad, y la gente andando; el libro que quieres en un escaparate; un gesto de cariño; un gesto de respeto; una señora mayor sonriéndome; el olor a mar; la textura de la arena bajo los pies desnudos; el mar en las piernas; la brisa marina; la visión brillante y blanca de la luna; el olor a café caliente; el sabor del té.

martes, 26 de agosto de 2014

"Y, finalmente esta pregunta. El misterio de quién protagoniza esta historia. De quién baja el telón. ¿Quién es el que elige nuestros pasos de baile? ¿Quién nos vuelve locos? ¿Nos azota con látigos y nos corona cuando sobrevivimos a lo imposible? ¿Quién es el que hace todas estas cosas? ¿Quién honra a quiénes queremos con la vida que vivimos? ¿Quién envía monstruos para que nos maten y al mismo tiempo nos susurra que jamás moriremos? ¿Quién nos enseña qué es real y cómo reírnos de las mentiras? ¿Quién decide porqué vivimos y qué defenderemos con nuestra propia vida? ¿Quién nos encadena?, y ¿quién tiene la llave que puede hacernos libres? Eres tú, tienes todas las armas que necesitas. Ahora, lucha."

Escena final de la película Sucker Punch.

lunes, 26 de agosto de 2013

¿90-60-90?

Si te das cuenta los ideales estéticos que ha marcado la sociedad actual con respecto al físico son bastante estrictos y sobre todo para las mujeres.
Cuantas veces nos ha apetecido tomarnos un bollo relleno de chocolate, un dulce o una hamburguesa y hemos dicho "no, porque engordaré". ¿Qué? ¿Así vamos a basar nuestra vida? Que hago y que como para no engordar. ¿Esa será nuestra idea? En vez de pensar que hago para ser feliz, para disfrutar el momento, para sonreír el mayor número de veces posibles.
Me he cansado bastante de esos prototipos de mujeres tan imposibles e irreales. ¿Queremos ser así? Mujeres irreales, que no tienen otra preocupación que no sea verse siempre con lo que ellas consideran "talla perfecta" o "talla ideal".
¿Quién decide cuál es la talla ideal? Nadie.
Nos hemos dejado llevar tanto por el envoltorio que hemos dejado de fijarnos en el interior, y puede parecer algo típico, aburrido e irreal, pero lo irreal es pensar que un buen cuerpo te va a dar un tema de conversación, te va a hacer reír, te va a entender o te va a abrazar cuando necesites apoyo.
¿Sabes quién es el que hace todo eso? Te lo explico. La persona. El ser maravilloso que se haya dentro del cuerpo. Podemos reducir nuestro peso si nos lo recomiendo el médico, con una dieta equilibrada y haciendo deporte, pero ¿por el puro placer de parecernos a las modelos que cruzan por las pasarelas? Me parece patético.
Llamadme loca, pero me parece bastante mal pasarse la vida preocupándose por alcanzar unos ideales que nos ha marcado una sociedad. La vida es tuya, no de esa sociedad.
Y sé que esto suena a típico, pero es verdad, tus imperfecciones pueden que sean perfectas para otras personas, o mejor dicho, lo que tu vez imperfecciones, porque a pesar de lo que está marcando la sociedad, la belleza aún es subjetiva y lo que tu vez como un monstruo para cualquier puede parecer lo más hermoso del mundo.


Invisible.

Estoy cansada de sentirme sola, vacía, que me gire y no vea a nadie a mi alrededor para sujetarme por si me caigo, y créeme me caigo muchísimas veces. Estoy bastante cansada del dolor, de la opresión en el pecho y en el corazón, de no poder sonreír totalmente con una sonrisa limpia, clara, transparente y sincera.
Quiero llorar, llorar muchísimo y abrazarme a mí misma, ya que he sido la única que no me he abandonado, la única que me he entendido y no me he dejado sola. Estoy cansada de que mi mente sea una constante batalla llena de pregunta, reproches y dudas sobre mi misma, mis actos, mi angustia.
Quiero ser feliz, o por lo menos, tener el número suficiente de momentos felices como para, como he dicho antes, mantener un sonrisa clara y sincera.
Tampoco creo que pida mucho.
Quiero abrazar a alguien que me entienda, que cuando no sepa que decirme por lo menos me abrazar y me diga "eh, aquí voy a estar contigo". Quiero esa mejor amiga que es tu hermana de la cual no te puedes separar, quiero esa vida de en sueño con una familia perfecta, con un chico perfecto a tu lado del cual te has enamorado perdidamente y te hace sentir como el centro del universo, quiero sentirme especial, querida, amada, quiero ser el centro por una vez, y que las personas a las que más quiero no me ignoren como si fuera una lata más arrojada en la calle.
Quiero no ser invisible y que mi dolor sea lo suficientemente importante para alguien como para que me abrace y me diga "tranquila, estoy aquí".




jueves, 18 de julio de 2013

Los cuatro ronos de Lesley Livingstone (Segunda parte de La Novena Noche)

Los duendes no mienten… ¿o tal vez sí? Muchas cosas han cambiado desde el otoño, cuando Kelley Winslow supo que era una princesa del reino de las hadas y se enamoró de Sonny Flannery, miembro de la guardia del rey del Invierno. Kelley sigue en Nueva York, donde ensaya Romeo y Julieta. Con cada beso que recibe en el escenario aumenta su nostalgia, pues Sonny tuvo que regresar al Otro Mundo. En una de sus visitas a Central Park, Kelley logra cruzar ese umbral, pero el feliz reencuentro con Sonny quedará interrumpido. Una magia oculta y muy antigua ha renacido, y un nuevo y peligroso enemigo está dispuesto a arriesgarlo todo con el fin de recobrar ese poder. Kelley y Sonny se verán atrapados en una maraña de engaños y dudosas lealtades, y deberán andar con cuidado, pues cada nuevo movimiento puede derrocar un reino… o separarlos para siempre.




OPINIÓN PERSONAL

En esta segunda parte de la trilogía podemos ver a una Kelley más luchadora y que investiga más su pasado y el de Sonny. 
Una de las cosas que menos me ha gustado ha sido la poca aparición que ha tenido Sonny al principio del libro, aunque, también lo entiendo, porque se tenía que desarrollar el personaje protagonista : Kelley.
También tengo que resaltar que he visto más humanidad en los padres de Kelley, y eso me ha gustado.
Hay ciertos malentendidos y se descubren sorpresas que al menos yo, no me esperaba en absoluto. Definitivamente Lesley con este libro se ha superado con respecto al anterior : cambia de lugares, aparecen nuevos personajes con unas historias que te permiten entrelazar y entenderlo mejor todo y a la vez se vuelve todo más complejo y enredado.
Recomiendo mucho seguir con esta trilogía, y por tanto recomiendo este libro, donde se puede ver mejor los sentimientos de Sonny y Kelley y su fuerza.
No podría expresar con palabras lo enganchada que me dejó este libro, es una montaña rusa, y me encantó viajar con ella desde la perspectiva de Kelley, Sonny y la autora.

"-¿Qué te pasa?
-¡Le estabas abrazando-espetó. Eres un idiota, se dijo a sí mismo.
-¿Qué? ¿Cuándo?
-Cuando...cuando aparecisteis en el acantilado-tartamudeó Sonny; no quería que ella supiese que la había estado espiando junto a Mabh-.Estabais...abrazados."

"-Había olvidado hasta qué punto Kelley es...como es.
-¿Qué quieres decir "como es"?
-Como su padre.
Fennrys soltó un divertido gruñido.
-Yo me lo pensaría dos veces antes de decírselo a la cara."

"-¿Qué tal tú?-replicó él mientras apartaba con suavidad un mechón de pelo castaño de la frente de ella. Entonces la abrazó con todas sus fuerzas. Fue lo mejor que Kelley había sentido nunca. Estaba de nuevo en brazos de Sonny."

martes, 16 de julio de 2013

Oscuros, el poder de las sombras.

Daniel creía que nada ni nadie podría volver a separarlo de luce, pero estaba muy equivocado. Ángeles y demonios acaban de sellar un pacto tan excepcional como las circunstancias que los rodean: se concencerán 18 días de tregua para dar caza a los desterrados, los ángeles caídos que han sido condenados al exilio y que ahora buscan a Luce. A Daniel no le queda otro remedio que llevarlas a la Escuela de las Costa, el único lugar donde estará totalmente aislada y protegida de la batalla que va a librarse en el Cielo. Será difícil convencerla para que abandone Espada&Cruz, aunque, si todo sale como Daniel espera, muy pronto volverán a verse...

¿Pero cuántas sorpresas pueden sacudir sus vidas en 18 días?





OPINIÓN PERSONAL 

Tengo que reconocer que esta segunda parte al principio me aburrió. Empecé a leerlo pero cuando Luce acaba en la nueva escuela me aburrió porque me hizo mucha falta la presencia de Daniel.
Pero también hay que decir que este libro es digno de su primera parte, en este Luce se desarrolla como personaje y gana poder y protagonismo en la historia, que lleva miles de años presente.
Es un libro, que como la primera parte, tiene muchos ingredientes : amor, misterio, celos, odio, ...
Aquí Luce tiene nuevos amigos y personas que la ayudarán, y como en el anterior libro, cada personaje es un mundo y se desarrolla muy bien su personalidad y su vida.
Lo recomiendo muchísimo, como la primera, e incluso puede que a algunos le guste hasta más.

"-No sé si debo sorprenderme-se mofó Daniel-. Te dejo salir un par de días de debajo de mis alas y ya aparece un chico.
Luce abrió los ojos con sorpresa."

"No debería estar aquí, pero me preocupas.-Él se separó un poco de ella-.Y por lo que veo, tengo motivos para preocuparme.-Le acarició un rizo de su pelo-.No entiendo por qué te has hecho esto, Luce. No eres tú.
[...]
-Pues soy yo la que se lo ha teñido, Daniel. Así que técnicamente soy yo. Tal vez no el yo que quieres que sea, pero...
- No eres justa. No quiero que seas distinta de quien eres."

"-Es amor de verdad-le dijo con una desesperación que Luce no supo si restaba o añadía dolor a su corazón-.Y tú lo sabes."


lunes, 15 de julio de 2013

Sweet California.

La nueva girlband española con su primer single.

INFATUATED.




Covers de las chicas.






Oscuros de Lauren Kate.

Helstone, Inglaterra, 1854. Es noche cerrada y dos jóvenes conversan en una remota casa de campo. Se sienten irresistiblemente atraídos el uno por el otro, pero él insiste en que no pueden estar juntos. Ella obvia sus advertencias y se acerca a él, con paso lento y desafiante. Cuando se besan, una furiosa llamarada lo inunda todo. 

"Predestinados a encontrarse, condenados a perderse..."








Opinión Personal

A ver, este es uno de los libros más misteriosos y a la vez más bonitos e intrigantes que he leído. Me acuerdo cuando me lo compré, lo primero que me sorprendió fue la portada y cuando leí el sipnosis dije "sí, definitivamente, lo tengo que leer."

A ver, la historia comienza con Luce, una chica de unos 17 años que tiene que irse a un centro de menores, (¿razones? mejor leer el libro) allí se encuentra con un guapísimo chico, bueno, más bien dos guapísimos chicos que son muy misteriosos, y sobre todo se siente unida a uno de ellos. Poco a poco empieza a descubrir que a ese chico lo conoce de toda la vida y que está perdidamente enamorada de él.

Como he dicho antes, este fue es un libro que me sorprendió porque tiene un gran misterio. Es el primero de una saga, y la verdad, este fue uno de los que más me ha gustado, aunque el segundo tampoco tiene desperdicio; pero nos centramos. Una de las cosas que más me gustó del libro, es que no solo se centra en la relación, que también porque es una parte muy importante de la saga, sino que se centra en el personaje principal, Luce, en su desarrollo a lo largo del libro, el personaje parece débil pero termina siendo uno de los más fuertes sino el más fuerte. 
La verdad, no sé como dar mi opinión sobre este libro sin contar algo de la trama, pero también puedo comentar que los personajes están muy bien desarrollados, les coges cariño a cada uno de ellos. Este libro te mantiene en tensión y por lo menos a mí me frustró bastante que el propio protagonista, Daniel, (el maravilloso e increíble Daniel, el chico más dulce adorable, fiel y a la vez más capullo) se le escapara la situación de las manos, pero ese en el fondo es el encanto del libro y de la saga en general : la lucha de ambos por poder estar juntos. 
Recomiendo muchísimo este libro, y la saga entera, porque no sé muy bien como expresar todo lo que he encontrado en este libro y todo lo que he sentido; hay acción, amor, celos, misterio, odio, maldad, esperanza,... un cóctel de sentimientos, emociones y hechos.
Una de las mejores sagas.

"Se dio cuenta de que seguían mirándose cuando Daniel le sonrió. Se sintió invadida por una ola de calor y tuvo que apoyarse en el banco para no caerse. Notó que sus labios se abrían para devolverle la sonrisa, y en ese momento él levantó la mano.
Le enseñó un dedo.
Luce dejó escapar un gritito y bajó la vista."

"Clavó su mirada en la nuca de Daniel; sabía que tenía que darle una respuesta a Cam con respecto a lo de la fiesta, y de hecho no tenía por qué resultar tan duro, pero, cuando Daniel se volvió y la miró con aquellos ojos a su parecer profundamente tristes, el teléfono empezó a sonar, y Cam dispuso a descolgarlo al tiempo que le decía;
-Tengo que contestar. ¿Vendrás?
Casi imperceptiblemente, Daniel asintió con la cabeza.
-Sí- respondía Luce-. Sí."

"Daniel se detuvo de golpe y, sin previo aviso, le soltó la mano. Ella tembló, volvía a sentir frío.
-Cam y tú-dijo, dejando las palabras suspendidas en el aire, como si fueran una preguntas-. ¿Pasáis mucho tiempo juntos?
-Parece como si no te gustara mucho esa idea-le replicó, pero al instante se sintió estúpida por hacer el papel de coquetona. Solo quería burlarse de él porque la pregunta había sonado un poco a celos, pero su cara y el tono de su voz eran muy serios.
-Él no es ...- empezó a decir. Se quedó mirando un halcón de cola roja que acababa de posarse sobre la raam de un roble cercano-. No es lo bastante bueno para ti."


LA SAGA :



La Saga Oscuros tiene un blog hecho por las fans, es el siguiente.


miércoles, 10 de julio de 2013

"Sal de aquí, vete."

Todos alguna vez en nuestra vida nos hemos sentido solos, ignorados, utilizados y poco importantes. Y es en esos momentos cuando te paras, respiras, piensas y te das cuentas que estás encerrada, como en un oscuro cubículo, que no puedes salir, que estás sola y nadie te ayuda y tampoco nadie se preocupa por ti. Y también es en ese preciso momento cuando tu mente dice "sal de aquí, vete". Necesitas marcharte, irte lejos, sola, sin nadie, a un lugar en el que nadie te conozca ni te juzgue, porque, si estabas sola antes rodeada de gente que te conoce, ¿ por qué no irte de verdad sola sin gente que te conozca? Sentirte sola a la vez que libre y tranquila; sin más pesar que el de respirar.
Todo el mundo tenemos esos momentos donde queremos coger la carretera y marcharnos. Recorrer kilómetros y kilómetros sin detenernos  ni mirar atrás.
Momentos donde ni si quiera un abrazo puede quitarte el agobio y la presión que sientes en la cabeza, donde las palabras ya no te calman, donde el nudo en la garganta que predice unas lágrimas parece no dejarte respirar.
Esos momentos, esos jodidos momentos están hechos únicamente para que te escapes.
Y mi pregunta es : ¿cuántas veces somos lo suficientemente valientes para tomar esa carretera y marcharnos sin darles explicaciones a nadie?


martes, 2 de julio de 2013

Autorrechazo.

Estaba allí desde el primer momento,
en la adrenalina
que circulaba por las venas de tus padres
cuando hacían el amor para concebirte,
y después en el fluido
que tu madre bombeaba a tu pequeño corazón
cuando todavía eras sólo un parásito.

Llegué a ti antes de que pudieras hablar,
antes aún de que pudieras entender algo
de lo que los demás te decían.
Estaba ya, cuando torpemente
intentabas dar tus primeros pasos
ante la mirada burlona y divertida de todos.
Cuando estabas desprotegido y expuesto,
cuando eras vulnerable y necesitado.

Aparecí en tu vida
de la mano del pensamiento mágico;
me acompañaban...
las supersticiones y los conjuros,
los fetiches y los amuletos...
las buenas formas, las costumbres y la tradición...
tus maestros, tus hermanos y tus amigos...

Antes de que supieras que yo existía
dividí tu alma en un mundo de luz y uno de oscuridad.
Un mundo de lo que está bien y otro de lo que no lo está.

Yo te traje tus sentimientos de vergüenza,
te mostré todo lo que hay en ti defectuoso,
de feo,
de estúpido,
de desagradable.
Yo te colgué la etiqueta de "diferente",
cuando te dije por primera vez al oído
que algo no andaba del todo bien en ti.

Existo desde antes de la conciencia,
desde antes de la culpa,
desde antes de la moralidad,
desde los principios del tiempo,
desde que Adán se avergonzó de su cuerpo
al notar que estaba desnudo...
¡y lo cubrió!

Soy el invitado no querido,
el visitante no deseado,
y sin embargo
soy el primero en llega y el último en irme.
Me he vuelto poderoso con el tiempo
escuchando los consejos de tus padres sobre cómo
triunfar en la vida.

Observando los preceptos de tu religión,
que te dicen qué hacer y qué no hacer
para poder ser aceptado por Dios en su seno.
Sufriendo las bromas crueles
de tus compañeros de colegio
cuando se reían de tus dificultades.
Soportando las humillaciones de tus superiores.
Contemplando tu desgarbada imagen en el espejo
y comparándolas después con las de los "famosos"
que salen por televisión.

Y ahora, por fin,
poderoso como soy
y por el simple hecho
de ser mujer,
de ser negro,
de ser judío,
de ser homosexual,
de ser oriental,
de ser discapacitado,
de ser alto, bajito o gordo...
puedo transformarte
en un monto de basura,
en escoria,
en un chivo expiatorio,
en el responsable universal,
en un maldito
bastardo
desechable.

Generaciones y generaciones de hombres y mujeres
me apoyan.
No puedes librarte de mí.

La pena que causo es tan insostenible
que para soportarme
deberás pasarme a tus hijos,
para que ellos me pasen a los suyos
por los siglos de los siglos.

Para ayudarte a ti y a tu descendencia
me disfrazaré de perfeccionismo,
de altos ideales,
de autocrítica,
de patriotismo,
de moralidad,
de buenas costumbres,
de autocontrol.

La pena que te causo es tan intenta
que querrás negarme
y, para eso,
intentarás esconderme detrás de tus personajes,
detrás de las drogas,
detrás de tu lucha por dinero,
detrás de tus neurosis,
detrás de tu sexualidad indiscriminada.
Pero no importa lo que hagas,
no importa a dónde vayas.
Yo estaré allí,
siempre allí.
Porque viajo contigo
día y noche
sin descanso,
sin límites.

Yo soy la causa principal de la dependencia,
de la posesividad,
del esfuerzo,
de la inmortalidad,
del miedo,
de la violencia,
del crimen
de la locura.

Yo te enseñé el miedo a ser rechazado
y condicioné tu existencia a ese miedo.
De mí dependes para seguir siendo
esa persona buscada, deseada,
aplaudida, gentil y agradable
que hoy muestras a los demás.
De mí dependes
porque yo soy el baúl en el que has escondido
aquellas cosas más desagradables,
más ridículas,
menos deseables de ti mismo.

Gracias a mí
has aprendido a conformarte
con lo que la vida te da,
porque, después de todo,
cualquier cosas que vivas será siempre más
de lo que crees que mereces

Has adivinado, ¿Verdad?

Soy el sentimiento de rechazo que sientes hacia ti mismo.

SOY.. EL SENTIMIENTO DE RECHAZO
QUE SIENTES HACIA TI MISMO.

Recuerda nuestra historia...

Todo empezó aquel día gris
en que dejaste de decir orgulloso:
"¡YO SOY!"
Y, entre avergonzado y temeroso,
bajaste la cabeza
y cambiantes tus palabras y actitudes
por un pensamientos:
"YO DEBERÍA SER..."

< Inspirado en una poesía de L.Booth citada por J.Bradshaw. Es un fragmento que se encuentra en el libro
"Déjame que te cuente" del autor Jorge Bucay.>



miércoles, 29 de mayo de 2013

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¿No es increíble como aprendes a mentir? Con que facilidad puedes llegar a hacerle creer a todo el mundo que estás bien, que no tienes sombras a tu alrededor, que el monstruo del armario hace tiempo que dejaste de creer en él, que ya no necesitas a tus padres ni a nadie para que te proteja, porque ya eres mayor y te sabes proteger tú sola. Parece que vamos practicando con el tiempo, que nos hacemos una careta, una maravillosa careta detrás de la cual nadie puede mirar o nadie quiere mirar. Nadie lo intenta y ahí está, esa careta, esperando ser desenmascarada, pero nadie lo hace. Simplemente pasa el tiempo y cada vez sabes llevar mejor esa careta.
Y es que en realidad no estás bien, tienes millones de sombras a tu alrededor que te llevas a todos lados y no se quieren ir, esos miedos e inseguridades no se quieren ir, toda esa mierda no se quiere ir, tampoco has dejado de creer en el monstruo del armario, ya que ese monstruo está contigo siempre y te puede asustar cuando menos te lo esperas y sí, todavía necesitas la ayuda de tu madre o de tu padre para que ahuyente a ese monstruo. A tu madre para que te abrace y a tu padre para que se ponga cerca de ti a decirte que eres su princesa y que nada ni nadie te volverá a hacer daño. Pero no es así, no te abrazan, ni te protegen, empiezan las preguntas sin respuesta y poco a poco comienzas a ver el pozo, pero no hay fondo, y es ahí cuando te preguntas ¿cómo salgo? Y todo el mundo habla de seguir adelante, de luchar, de respirar hondo y continuar, incluso yo lo he hecho, pero sabemos perfectamente que no es fácil.
¿Cómo consigues estar bien, cómo consigues ahuyentar a las sombras y asustar al monstruo, como consigues respirar hondo para luchar y no necesitar ayuda de nadie? ¿Cómo? ¿Cómo tener el valor de mostrar lo que hay detrás de tu careta, cómo mostrar tu verdadero yo, sin tapujos, sin más? Y es qué, tanta vergüenza nos da lo que somos en realidad, tanto miedo tenemos de mostrarnos de verdad que apenas nos planteamos un vida sin mentiras, sin caretas ni miedos ? Es eso lo que nos ha hecho la sociedad, la vida o nosotros mismos?
Sea cual sea la respuesta sí se muy bien quien es el gran afectado de todo. Tú.
¿Cuántas piedras vas a tener que apartar, a cuantos sacrificios vas a tener que hacerle frente para conseguir después de tanto tiempo sonreír con sinceridad, con una sonrisa limpia, de verdad.



martes, 26 de marzo de 2013

K-Pop

Desde hace dos años me empecé a escuchar música coreana. Os dejo algunos grupos que son muy buenos :) A ver que os parece !









viernes, 22 de marzo de 2013

Pequeñas mentirosas.





 Spencer, Hanna,Aria y Emily son cuatro chicas cuyo grupo termina tras la desaparición de su líder Alison. Un año después, comienzan a recibir mensajes de una misteriosa persona usando el nombre de "A", quien las amenaza con dar a conocer sus más íntimos secretos. Al principio, ellas creen que es Alison, pero después de que ésta es encontrada muerta, las chicas se dan cuenta de que alguien más sabe sus secretos, los más ocultos que sólo Alison conocía. Así comienza una tortuosa investigación donde descubrirán todos los secretos que les rodean, y para poder ocultar sus secretos tendrán que mantenerse unidas y sobre todo, mentir.